La rutina ha tenido muy mala prensa desde hace tiempo, incluso se la ha usado como sinónimo de aburrimiento, pesadez, estancamiento, y aún mas se la ha culpado de rupturas, desamores, y otras desventuras.
Pero la rutina tiene mucho de bueno y positivo.
Hace poco leí una nota de Miguel Espeche que hablaba justamente de esto y relacionandolo con el amor reafirmaba lo buena que puede ser. En esta nota decía que "vivir los amores con el fuego del primer día haría simplemente que nos consumamos rápido.
Lo bueno de que exista rutina es que podemos ordenarnos, primero fisicamente y luego interiormente, gracias a la rutina podemos repetir todas aquellas cosas que nos gustan y disfrutarlas una y otra vez, como un encuentro con amigos, una comida en familia, un partido de tennis, un paseo, una caminata, una noche en compañía de un amor, etc, y todo gracias a la rutina!
No sé de cuando o donde la rutina empezó a tener mala prensa, pero lo que sí estoy convencida es que la clave es utilizarla a favor de cada uno, permitir que viva en nosotros para todo aquello que nos hace bien, para repetir una y otra vez esas pequeñas cosas o eventos que de rutinarios ya no parecen trascendentes pero que en cambio son la sal de nuestros días y el dulce de nuestras noches.
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1 comentario:
Hola, es muy cierto lo que decís Vicky. Muchas veces no valoramos lo importante que es tener esa rutina en nuestra vida, como los domingos en familia, los partiditos de tenis, incluso ir a la oficina todos los días. ¿Qué pasaría si no la tuvieramos? ¿Sería más divertida la vida? ¿Hasta que punto no nos sentiríamos más solos?
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