sábado, 14 de junio de 2008

El reencuentro con mis valores…La importancia de aquellas pequeñas cosas


Hoy vuelvo a encontrarme con mis valores, están en lo profundo de mi…a veces más olvidados…casi escondidos.

Hoy encuentro lo placentero que es consolidarme una vez más en mis creencias y vivir de acuerdo a ellas.

Hoy me doy cuenta de que mis afectos casualmente comparten la mayoría de mis valores y siempre van a contribuir a ese reencuentro.

En el medio de los ires y venires diarios, muchas veces se va desdibujando y olvidando la importancia en aquellas pequeñas cosas que son la razón especial de nuestro camino y de esta manera se hace difícil sustentarse en el bullicio de opiniones, juicios, comentarios.

Nuestros valores nacieron con nosotros y fueron creciendo, madurando, reforzándose a lo largo de nuestra vida. Son nuestra guía, constituyen la base que nos unió a cada uno de los seres que comparten la vida con nosotros y a través de ellos revalorizamos nuestros vínculos .

Mantenerlos fuertes y a flor de piel es lo que nos da fuerza y certeza, nos ayuda a desenvolvernos en las situaciones diarias con paz y a vivir respetando nada menos que a nuestros sentimientos.

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas

que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

Joan Manuel Serrat, Aquellas pequeñas cosas.

No hay comentarios: